¿Cómo sé si estoy en una relación tóxica? 

5 claves que son señales de alerta

Seguro que has oído alguna vez de las relaciones tóxicas, ¿verdad? Pero difícilmente queda claro qué son exactamente. Afortunadamente, en las últimas décadas se han realizado una gran cantidad de investigaciones científicas sobre las relaciones interpersonales, las cuales  han permitido saber más sobre las relaciones tóxicas, cuáles son sus características y lo más importante cómo evitarlas o salir de ellas.

Las relaciones tóxicas no sólo se dan en las relaciones de pareja, de hecho también surgen entre miembros de la misma familia, entre amigos o compañeros de trabajo.  Al haber cierto cariño y afecto en éstas relaciones es muy difícil romper con ellas.

Una relación tóxica puede definirse como un vínculo en el que ambas partes son incapaces de lograr un trato de igual a igual, sin respetar la singularidad de cada uno, pudiendo llegar a convertirse en una relación destructiva, que no es saludable y que a una o ambas partes le genera cierto daño.

Te comparto 5 claves para identificar una relación tóxica:

1. Menosprecio. Las bromas, juicios, críticas y comentarios sutiles de forma constante, llegan a denigrar la integridad y la dignidad de la otra persona. ¡Cuidado! pueden ser señales de alerta en tu relación.

2. Intimidación. El control es una forma de ejercer el poder en una relación y que mejor que utilizar el arma más poderosa, “el mal humor”. Esto produce un estado permanente de alerta ya que no se sabe cuándo explotará la bomba que terminará en un caos emocional, gritos, enojos, chantajes y la culpabilización del otro por todo lo sucedido, llegando así a un desgaste físico y emocional.

   

3. Dependencia afectiva. Se da cuando uno de los dos no tiene la capacidad de querer o no sabe hacerlo y solo  pretende ser querido, tiene una necesidad de afecto patológica al grado de no poder hacer nada sin la persona que desea que la quiera y demanda la aprobación constante en cada mínima acción que realiza. Es común ver esta relación de alguno de los hijos que no rompe el vínculo con su madre o padre, o bien la dependencia con la pareja o incluso algún amigo. En toda relación se requiere de dos personas autónomas, libres,  capaces de querer por que lo desean y no por que lo necesitan.

4. Apropiación posesiva. Se da cuando en una relación uno trata al otro como un objeto de su pertenencia. Toda relación humana de alguna manera es de una ayuda mutua, pero siempre reconociendo y respetando la dignidad del otro sin llegar a verlo como un “ente funcional”, que hoy me sirva, mañana ya no y por lo tanto lo desecho. Este tipo de personas tienden a dejar sus relaciones si encuentran a alguien más que puede hacerlos sentir más complacidos en sus necesidades.

5. Generación de culpa. Es frecuente observar cómo se induce a la otra persona a sentirse culpable y obtener cierto control en la relación. El mecanismo es sencillo, con algún comentario, actitud o incluso una mirada, se hace sentir mal a la otra persona y al mismo tiempo le genera culpa por esto que siente. Es común en esta práctica buscar aliados y así lograr el control de la otra persona y hacer que haga lo que se desea.

Siempre se puede avanzar en comprender qué está pasando y mejorar la calidad de nuestras relaciones y en consecuencia, de nuestra vida. Si en algún momento identificas o reconoces alguna de las claves anteriores ¡cuidado!, pueden ser señales de alerta.  El primer paso hacia una reconstrucción de la relación es darse cuenta, aceptar la realidad en la que te encuentras e iniciar un proceso para recuperar la salud en tus relaciones.

Recuerda, una relación saludable la podremos alcanzar cuando logremos dar el paso del “yo” al “nosotros”.

Soy Sergio Cazadero y te quiero compartir, cómo hacer para crecer.

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Desarrollo Personal 360º

28/2/22. Edición 018


Sergio Cazadero

Maestro en Comunicación Institucional por la Universidad Panamericana (UP), Master en Asesoramiento Educativo Familiar por la Universidad Complutense, España, Maestro en Ciencias de la Educación Familiar por el Instituto de Enlaces Educativos (IEE), y Licenciado en Educación Familiar por la misma institución. Cuenta con diversas certificaciones internacionales  como  el Método Gottman de Terapia de Pareja Nivel 1 , en Disciplina Positiva por el PDA (Positive Discipline Association),   en Coaching Ontológico para la gestión de talento por la Universidad Panamericana,  y Experto en el  uso de las TIC´s en la educación por la Universidad de Navarra, España.

Es socio fundador y director de “Educaf, Profesionales en Educación Familiar A.C” y “Destino Canadá, A.C” ambas dedicadas a impulsar programas educativos y brindar una formación integral y profesional a todos sus participantes. En el ámbito académico ha fungido como docente durante más de 30 años, impartiendo clases desde nivel básico hasta nivel maestría, además se ha desempeñado como Director de Comunicación Institucional y Relaciones Públicas en el sector privado por más de 10 años. Es conferencista a nivel nacional e internacional, miembro del claustro de expertos en distintas instituciones como el High Potential Development Center de la Universidad Panamericana, el Pontificio Instituto Juan Pablo II de la Universidad Anáhuac, entre otras. Es presidente del Comité Editorial Red Familia, columnista en El Heraldo de México y el portal Encuentra.com, así como especialista invitado en el programa de radio Excelencia Personal.

Actualmente se desempeña como consultor independiente y es creador del método “Cómo hacer para crecer” que ha impactado a más de 145,000 personas, tan solo en el año 2020. Esta felizmente casado desde hace 30 años, es padre de seis hijos y abuelo de tres  nietos.

Datos de contacto:
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