Las imágenes de un papá cruzando el río con el agua hasta el cuello llevando a su hijo en una canasta sobre su cabeza; o el video del perro rescatado por un lanchón de la marina de una casa inundada hasta las ventanas, se convierten en las estampas del desastre que en esta ocasión tiene poco de natural y mucho de negligencia e irresponsabilidad.

¿Han escuchado la expresión «la naturaleza es sabia»? a mí me llama la atención cada vez que alguien la usa para explicar un fenómeno natural, cómo si efectivamente la naturaleza pensara o tuviera sabiduría. Una expresión análoga es cuando decimos «el agua tiene memoria» para explicar que el agua siempre pasa por donde mismo, y si nos atravesamos o construimos en su cauce, tarde o temprano nos lleva o nos inunda.

Quizá las expresiones se utilizan como contraste, ya que cuando cometemos un error evidente contra natura, lo que parece es que la naturaleza es sabia, o que el agua tiene memoria, en realidad, lo que sucede es que nosotros no tenemos ni sabiduría ni memoria.

El presidente López Obrador a pesar de ser oriundo de Tabasco y jactarse de conocer su problemática, ha tomado muy malas decisiones que afectan a sus paisanos, como desaparecer el Fondo de Desastres Naturales (FONDEN) días antes de la calamidad; o los yerros en el manejo de presas, primero anunció el 18 de octubre que por decreto no deberá sacarse más de 300 metros cúbicos por segundo de las mismas, con la intención de generar energía eléctrica, un mes después, y ya con todo inundado, declaró que las presas deberán estar vacías en temporada de lluvias aunque no se genere energía eléctrica.

Los riesgos de inundación existen por el tamaño de los ríos, lo plano y bajo de los territorios, y la intensidad de las lluvias, pero se agravan por la irresponsabilidad al construir en zonas inundables y no manejar adecuadamente las presas, canales y compuertas para regular y conducir el agua. Operar la infraestructura hidráulica requiere de un conocimiento técnico muy preciso y multidisciplinario, que permita tomar decisiones correctas en un entorno complejo. Todo lo contrario, a querer administrar por decreto y ocurrencias.

Hace años se hicieron obras para evitar inundaciones tratando de poner límites y canalizar el agua, el paradigma era “controlar” las fuerzas de la naturaleza; las inundaciones de 2007 probaron el error de diseñar «contra» la naturaleza; entonces se optó por nuevas estructuras que reconocen la fuerza y el volumen del agua, por lo que ahora la idea es «administrar» las zonas de inundación natural para reducir los impactos.

Nada de esto funciona si las decisiones siguen siendo arbitrarias e irresponsables en el manejo de las presas, sin armonizar y privilegiar las funciones de prevención, riego y generación eléctrica que conviven en esa región.

El presidente afirmó que se hizo un mal pronóstico en el manejo de las presas y que por eso se inundó Tabasco al soltar agua de más (decisiones de su personal), entonces pensó en limitar la extracción por decreto, días después, resulta que siempre si llovió mucho y entonces tuvieron que sacar mucha más agua para evitar que se reventaran las presas, y se agravó la tragedia, ahora urgen recursos para atender las necesidades de la emergencia que antes estaban previstos en el recientemente desaparecido FONDEN, por lo que no está claro de donde saldrán los recursos para dragar los ríos y construir las obras de protección que anunció.

El autoritarismo y la falta de previsión y capacidad del presidente aumentó los daños a la gente de Tabasco, particularmente a los más pobres, su obcecación y autosuficiencia le impide buscar o escuchar las opiniones de técnicos que podrían prevenir y reducir el impacto de las lluvias y el manejo de las presas. En su actitud, lamentablemente, no se percibe ni memoria ni sabiduría.

Dr. Oscar Fidencio Ibáñez Hernández

24 de Noviembre de 2020


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Oscar Fidencio Ibáñez Hernández
@OFIbanez

Casado, padre de 3 hijos, profesor e investigador universitario, y bloguero. Ingeniero Civil, Maestro en Ingeniería Ambiental y Doctor en política y políticas ambientales.

Mexicano, católico, autor entre otros textos de “El Espíritu Santo en tiempos de Twitter: Documentos del Concilio Vaticano II para tuiteros. Celebrando el #AñoDeLaFe”

Admirador de la Creación en todas sus dimensiones. Nací en La Misión de Nuestra Señora de Guadalupe de los Mansos del Paso del Norte (Hoy, Ciudad Juárez, Chihuahua).

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3 pensamientos sobre “Inundación por decreto

  1. La tecnica y la ciencia se conjugan para iluminar y orientar las politicas públicas y las buenas decisiones de los gobernantes, no cabe duda que además de la desaparición del FONDEM y de las obras mal planificadas, la desaparición de los fideicomisos para la investigación han venido a dañar los más pobres que son un porcentaje de los mexicanos solo por las infulas del ensayo de un dictador ensayando imponer sus capichos

  2. La estulticia de controlar las fuerzas de la naturaleza en Tabasco fue de gobiernos anteriores a López Obrador,. Lo que provocó esa desgracia fue de el personal operativo encargado de el sistema de regulación que si dejan que se rompan las presas con lo que habría muchas mas victimas mortales sin mencionar los enormes e incontables daños materiales.
    Por favor, el presidente no puede estar en todo, para eso hay organismos especializados encargados de cada cosa.
    A él se le podría reclamar si ordenara matar a todos los pobres o dejar sin ayuda a los desvalidos.
    Y solo quiero apuntar que fue el primero en devolver la dignidad a millones de ancianos que eran vistos por sus familiares como una carga onerosa e inutil que en muchos casos eran abandonados.

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