Es fácil juzgar y qué difícil es comprender al otro. Requiere de madurez emocional

Comprender requiere compasión, paciencia y la disposición de creer que a veces las buenas personas cometen errores también

Para cualquiera resulta muy sencillo juzgar a quien tiene al lado en vez de ponerse debajo de su piel para comprender lo que ha pasado. Para esta sociedad en la que vivimos es muy fácil calificar y apuntar con el dedo porque eso nos libera de culpa, ya no pensamos en lo que sienten los demás. Solo buscamos satisfacernos en nuestra propia miseria y en las de los demás. Qué mundo más bonito sería este si nos esforzáramos un poco en comprender a nuestro prójimo.

Comprender requiere compasión, paciencia y la disposición de creer que a veces las buenas personas cometen errores también. Al juzgar, alejas a las personas de tu vida, pero al comprender, creces y maduras emocionalmente. No debería ser algo que elijas hacer, tienes que intentar comprender siempre a quien tienes dejante de ti. Sé que es muy fácil emitir un juicio apresurado, pero no lo hagas. No seas ese tipo de persona. Sé que eres mejor que eso.

No tienes idea de lo que atraviesan las demás personas. Todos peleamos batallas cada día y no sabes por lo que pasa cada uno como para juzgarla sin razón. No sigas a las multitudes, no caigas en eso.

Cuando te dedicas a juzgar a las personas, tienes una falta esencial de madurez emocional. Esa que te ayuda a convivir con otros. Tienes que frenar ese deseo de juzgar, no significa que haya algo malo en ti, es que estás acostumbrado a actuar de la forma que te ha enseñado tu mismo entorno, por ello es que actuar diferente es signo de madurez. Vienes con una forma de pensar programada debido a tu educación y las personas que están a tu alrededor, pero es tu responsabilidad comprender la esencia de la vida y empezar a actuar diferente.

Nadie merece ser juzgado, si fuera tu situación, tampoco lo querrías. Aun cuando lo que ves parece muy obvio y fácil de señalar, no sabes con certeza lo que hay en el interior de cada uno. Debes aprender a callar y a analizar para comprender a los demás. Es un aspecto de la vida que te ayudará a ver a las personas de una forma más abierta.

Comprender requiere de madurez emocional. Puede ser difícil cuando todo lo que está frente a ti indica algo, pero no prejuzgues, podrías equivocarte y perder a alguien que realmente te valora y alguien que tú de verdad amas.

Antes de discutir, escucha. Antes de hablar mal de alguien más, imagínate en su misma posición, ¿te gustaría que otros hicieran lo mismo que tú pretendes contigo? Sé que no, sé que tu madurez está por encima de ello. Es muy fácil juzgar, no requiere esfuerzo, no requiere pensar en los demás, solo en ti mismo. Y qué difícil es entender la situación del otro, sin duda amerita esfuerzo extra.

No seas de ese tipo de persona que siempre se deja llevar por lo más fácil, que no deba ni pensar. No juzgues a nadie, no tienes idea de las batallas que libra cada quien.

Por Alberto Espinola
www.almudi.org

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