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Bendición del lugar de trabajo


22 julio 2008
Sección: Sin categoría

(Laboratorio, taller o tienda de comercio)

El hombre, con el trabajo asiduo de sus manos y el desempeño de su cometido, cuida incesantemente de la creación. Existe, pues, motivo más que suficiente para bendecir aquellos lugares donde el hombre trabaja con empeño en beneficio propio y en provecho de sus semejantes.

Esta celebración mira no sólo a la comunidad en cuyo beneficio se construyen los nuevos laboratorios, talleres y tiendas de comercio, sino también a los que en ellos trabajan. De ahí que en la celebración de la bendición se requiera la presencia de la comunidad o, por lo menos, de algunos de sus representantes, como también de los que de un modo u otro trabajarán en los diversos menesteres.

Este rito puede utilizarlo el sacerdote o el diácono, los cuales, respetando su estructura y los elementos principales de que consta, adaptarán la celebración a las circunstancias concretas del lugar y de las personas.

RITO DE LA BENDICION

RITOS INICIALES

Reunida la comunidad en el lugar adecuado, después de un canto conveniente el que dirige la celebración dice:

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

R. Amén.

Luego el que dirige la celebración saluda a los presentes, diciendo:

Dios, que dio al hombre el mando

sobre las obras de sus manos,

esté con todos vosotros.

R. Y con tu espíritu.

El que dirige la celebración dispone a los presentes a recibir la bendición, con estas palabras u otras semejantes:

Jesucristo puso de manifiesto la gran dignidad del trabajo cuando Él mismo, la Palabra del Padre hecha carne, quiso ser llamado hijo del carpintero y trabajar humildemente con sus propias manos. Así alejó la antigua maldición del pecado y convirtió el trabajo humano en fuente de bendición.

En efecto, el hombre, realizando fielmente su trabajo y todo lo que se refiere al progreso temporal y ofreciéndolo humildemente a Dios, se purifica a sí mismo, desarrolla con su inteligencia y habilidad la obra de la creación, ejercita la caridad, se hace capaz de ayudar a los que son más pobres que él y, asociándose a Cristo redentor, se perfecciona en el amor a él.

Bendigamos, pues, a Dios y pidámosle que derrame su bendición sobre todos los que desempeñen sus tareas en este lugar.

LECTURA DE LA PALABRA DE DIOS

Luego el lector, uno de los presentes o el que dirige la celebración, lee un texto de la sagrada Escritura.

Escuchad ahora, hermanos, las palabras del libro del Génesis.

Génesis 1,27-31a

Llenad la tierra y sometedla

Creó Dios al hombre a su imagen; a imagen de Dios lo creó; hombre y mujer los creó. Y los bendijo Dios y les dijo:

«Creced, multiplicaos, llenad la tierra y sometedla; dominad los peces del mar, las aves del cielo, los vivientes que se mueven sobre la tierra.»

Y dijo Dios: «Mirad, os entrego todas las hierbas que engendran semilla sobre la faz de la tierra; y todos los árboles frutales que engendran semilla os servirán de alimento; y a todas las fieras de la tierra, a todas las aves del cielo, a todos los reptiles de la tierra, a todo ser que respira, la hierba verde les servirá de alimento».

Y así fue. Y vio Dios todo lo que había hecho; y era muy bueno.

Palabra del Señor.

R. Te alabamos Señor.

0 bien:

Escuchad ahora, hermanos, las palabras del santo Evangelio según san Marcos.

Marcos 6,1-3

R. Gloria a ti, Señor.

¿No es éste el carpintero, el hijo de María?

En aquel tiempo, se marchó Jesús de allí y fue a su pueblo en compañía de sus discípulos. Cuando llegó el sábado, empezó a enseñar en la sinagoga; la multitud que lo oía se preguntaba asombrada:

«¿De dónde saca todo eso? ¿Qué sabiduría es ésa que le han enseñado? ¿Y esos milagros de sus manos? ¿No es éste el carpintero, el hijo de María, hermano de Santiago y José y Judas y Simón? Y sus hermanas ¿no viven con nosotros aquí?» Y esto les resultaba escandaloso.

Palabra del Señor.

R. Gloria a ti, Señor Jesús.

LECTURAS ALTERNATIVAS

Sirach 38, 24-34; 2 Tesalonicenses 3, 6-13; Mateo 6, 25-34; Mateo 25, 14-29; Lucas 16, 9-12.

Según las circunstancias, se puede decir o cantar un salmo responsorial u otro canto adecuado.

SALMO RESPONSORIAL. 89 (90)

R. Haz prósperas, Señor, las obras de nuestras manos.

Antes que naciesen los montes

o fuera engendrado el orbe de la tierra,

desde siempre y por siempre tú eres Dios. R.

Tú reduces el hombre a polvo,

diciendo: «Retornad, hijos de Adán.»

Mil años en tu presencia son un ayer,

que paso; una vela nocturna. R.

Enséñanos a calcular nuestros años,

para que adquiramos un corazón sensato.

Vuélvete, Señor, ¿hasta cuándo?

Ten compasión de tus siervos. R.

Por la mañana sácianos de tu misericordia,

y toda nuestra vida será alegría y júbilo.

Que tus siervos vean tu acción, y sus hijos tu gloria. R.

El que dirige la celebración , según las circunstancias, exhorta brevemente a los presentes, explicándoles la lectura bíblica, para que perciban por la fe el significado de la celebración.

PRECES

Si se estima oportuno, antes de la oración de bendición puede hacerse la plegaria común. Entre las invocaciones que aquí se proponen el que dirige la celebración puede seleccionar las que le parezcan más adecuadas o añadir otras más directamente relacionadas con las circunstancias del momento .

Dios, nuestro Señor, que creó el mundo y lo llenó de maravillas como signo de su poder, santificó también en sus orígenes el trabajo del hombre, para que éste, sometiéndose humildemente a la bondad del Creador, se dedicara con perseverancia a perfeccionar de día en día la obra de la creación. Roguémosle, pues, diciendo:

R. Guía, Señor, las obras de nuestras manos.

Bendito seas, Señor, que nos has dado la ley del trabajo, para que, con nuestra inteligencia y nuestros brazos, nos dediquemos con empeño a perfeccionar las cosas creadas. R.

Bendito seas, Señor, que quisiste que tu Hijo, hecho hombre por nosotros, trabajara como humilde artesano. R.

Bendito seas, Señor, que has hecho que en Cristo nos fuera llevadero el yugo y ligera la carga de nuestro trabajo. R.

Bendito seas, Señor, que en tu Providencia nos exiges que procuremos hacer nuestro trabajo con la máxima perfección. R.

Bendito seas, Señor, que te dignas aceptar nuestro trabajo como una ofrenda y como una penitencia saludable, motivo de alegría para los hermanos y ocasión de prestar ayuda a los pobres. R.

Bendito seas, Señor, que elevas a la sublime dignidad de la Eucaristía el pan y el vino, fruto de nuestro trabajo. R.

Sigue la oración de bendición, como se indica más adelante. Cuando no se dicen las preces, antes de la oración de bendición, el que dirige la celebración invita a todos a orar, para que imploren la ayuda divina, diciendo:

Oremos.

Y, según las circunstancias, todos oran durante algún tiempo en silencio. Sigue la oración de bendición.

ORACIÓN DE BENDICIÓN

El que dirige la celebración , con las manos extendidas, dice la oración de bendición:

Bendición de un Laboratorio

Oh Dios, que en el designio de tu Providencia,

aceptas bondadosamente perfeccionar con tus bendiciones

todas las actividades de los hombres,

tanto las corporales como las intelectuales,

te pedimos que todos los que en este lugar

traten, con sus experimentos,

de estudiar los males y hallar los remedios,

puedan, con tu ayuda, determinar con precisión lo que investiguen

y realizar con éxito el fruto de su estudio.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

R. Amén.

Bendición de un taller

Oh Dios, tu Hijo, con el trabajo de sus manos,

elevó la dignidad del trabajo humano

y nos concedió el don inestimable

de colaborar con nuestro trabajo a su obra redentora;

concede a tus fieles la bendición que esperan de Ti,

para que, dedicándose a transformar con habilidad

las cosas que tú has creado, reconozcan su dignidad

y se alegren de aliviar con su esfuerzo

las necesidades de la familia humana,

para alabanza de tu gloria.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

R. Amén

Bendición de una tienda de comercio

Dios, Padre providentísimo,

que pusiste en manos del hombre

la tierra y sus productos

para que contribuyan con su trabajo

a que los bienes creados alcancen a todos,

bendice a los que usen este local

y haz que, observando en sus compras y sus ventas

la justicia y la caridad,

puedan alegrarse de contribuir al bien común

y al progreso de la comunidad humana.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

R. Amén.

Después de la oración de la bendición, el que dirige la celebración rocía con agua bendita a los presentes y el local, mientras se interpreta un canto adecuado.

Comentarios
11 Comentarios en “Bendición del lugar de trabajo”
  1. nico Dijo:

    gracias por publicar esta oración en el lugar de trabajo. así Dios puede acompañarnos durante todo el día.

  2. nico Dijo:

    gracias por publicar esta oración en el lugar de trabajo. así Dios puede acompañarnos durante todo el día.

  3. nico Dijo:

    gracias por publicar esta oración en el lugar de trabajo. así Dios puede acompañarnos durante todo el día.

  4. Antonia anton Dijo:

    Bendice nuestro lugar de trabajo SENOR

  5. Milvia Dijo:

    Es una bendición el trabajo. Le ruego a Dios que bendiga nuestro trabajo. Gracias

  6. Julio Dijo:

    Gracias por publicar esto.

    Que dios nos bendiga a todos los que hacemos una labor en beneficio de todos, sea pobre o rico, la labor que desarollamos lo hacemos con gusto en compania de las manos de dios nuestro senor que nos guia dia a dia.

    Gracias Senor.

  7. Marta Dijo:

    Señor, tu creaste el trabajo para que el hombre pudiese valorar su propia vida; con el trabajo nos ofreces la oportunidad de aprender a vencer obstaculos y saborear victorias. Gracias a ti señor sabemos trabajar y producimos en la naturaleza transformaciones utiles.
    Gracias Señor por la oportunidad de poder iniciar y concluir bien todas nuestras labores y por tu presencia en cada una de ellas y en nuestras vidas.

  8. alberto Dijo:

    gracias es linda la oracion k dios bendiga este establecimiento m mi vida la llene de vendiciones

  9. Diacono Tomas Dijo:

    Gracias por publicar east bendicion. Lo usare manana en una tienda de ropa en Camden, NJ.
    Dios te bendiga
    Tomas

  10. Jose Dijo:

    Te damos gracías Señor por nuestro trabajo que nos llena de bienes para nuestros seres queridos y de uno propio nos orgullese, Bendice nuestra fuente de trabajo, y no dejes que olvidemos alavarte y bendecirte por siempre Padre Nuestro.

  11. Verónica Dijo:

    SEÑOR QUE ME ACOMPAÑAS SIN ABANDONARME NI UN SEGUNDO DE MI VIDA… POR FAVOR BENDICE ESTE LUGAR DE TRABAJO QUE ME HAS OFRECIDO CON TU BONDAD. HAZ QUE SOLAMENTE NOS RODEE EL AMOR (ENTRE TODOS LOS QUE TRABAJAMOS Y EN AQUELLOS QUE INGRESEN), LA ALEGRÍA Y LA DICHA. NO INTERESA CUÁNTAS SEAN LAS HORAS DE TRABAJO. TE LAS REGALO A VOS EN AGRADECIMIENTO POR LO QUE ME DAS. GRACIAS!!!!!! TE AMO FIERITA… SOS LO MEJOR QUE ME PASÓ EN LA VIDA!!!!