Encuentra.com
inicio
Contacto RSS

Untitled Document
Untitled Document

Pedro y Pablo


22 junio 2009
Sección: Santos clásicos

Pedro y Pablo: dos personas muy diferentes, dos historias muy distintas, dos «conversiones» que nada se parecen (la de Pedro duró tres años; la de Pablo, un instante), dos apostolados que empiezan siendo muy diferentes, pero que cada vez se van pareciendo más, hasta quedar unidos en el martirio en Roma, bajo Nerón.

Pedro se había retirado a Galilea después de la muerte de Jesús, pero la resurrección lo hizo volver a Jerusalén, a reunir a la comunidad mesiánica y esperar la venida del Hijo del hombre. Pero el Hijo del hombre venía como rey de todos los pueblos; por eso, Pedro reconoció desde el principio la misión que Cristo había confiado a Pablo.

Con tiempo vio Pedro cómo la comunidad se extendía por una vasta geografía y se fue haciendo presente por todas partes donde había cristianos. Había experimentado la obra de Dios en el apostolado de la circuncisión, es decir, conversión de los judíos y encarrilamiento de los paganos por la senda de las prácticas judías. Así se habían de cumplir -creía él- las profecías sobre la venida de todos los pueblos a Jerusalén.

Pablo, en cambio, y toda la Iglesia de Antioquía, iban más allá. Habían visto la obra desbordante del Espíritu entre los paganos, sin que dejaran de serlo. Fueron, con el testimonio de esta obra de Dios, a Jerusalén, a buscar el acuerdo de los apóstoles y salvar así la unidad de la Iglesia. Santiago, el eterno judaizante, y Pedro y Juan reconocieron que la dirección de la Iglesia pasaba por encima de ellos, y se rindieron a la obra creadora del Señor, que de las piedras saca hijos de Abrahán.

J. SANCHEZ BOSCH

LA BIBLIA DIA A DIA

Comentario exegético a las lecturas

de la Liturgia de las Horas

Ediciones CRISTIANDAD.MADRID-1981.Pág. 836 s.

www.merca.org

Comentarios
No hay comentarios en “Pedro y Pablo”
  1. Alfonso Silva R Dijo:

    Que importante labor de evangelización e instrucción bíblica están haciendo desde este portal; sigan así, plegarias y oraciones por todos ustedes, mis queridos amigos, para que sigan trayéndonos el maná espiritual todos los santos días.




Untitled Document
 

css.php