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Himnos de Adviento


1 diciembre 2017
Sección: El Calendario litúrgico

Himnos de la Liturgia Romana

Mirad las estrellas fulgentes brillar,

sus luces anuncian que Dios ahí está,

la noche en silencio, la noche en su paz

murmura esperanzas cumpliéndose ya.

Los ángeles santos, que vienen y van,

preparan caminos por donde vendrá

el Hijo del Padre, el Verbo eternal,

al mundo del hombre en carne mortal.

Abrid vuestras puertas, ciudades de paz,

que el Rey de la gloria ya pronto vendrá;

abrid corazones, hermanos, cantad

que vuestra esperanza cumplida será.

Los justos sabían que el hambre de Dios

vendría a colmarla el Dios del Amor,

su Vida en su vida, su Amor en su amor

serían un día su gracia y su don.

Ven pronto, Mesías, ven pronto, Señor,

los hombres hermanos esperan tu voz,

tu luz, tu mirada, tu vida, tu amor.

Ven pronto, Mesías, sé Dios Salvador.

 

 


Jesucristo, Palabra del Padre

Jesucristo, Palabra del Padre,

luz eterna de todo creyente:

ven y escucha la súplica ardiente,

ven, Señor, porque ya se hace tarde.

Cuando el mundo dormía en tinieblas,

en tu amor tú quisiste ayudarlo

y trajiste, viniendo a la tierra,

esa vida que puede salvarlo.

Ya madura la historia en promesas,

sólo anhela tu pronto regreso;

si el silencio madura la espera,

el amor no soporta el silencio.

Con María, la Iglesia te aguarda

con anhelos de esposa y de Madre,

y reúne a sus hijos en vela,

para juntos poder esperarte.

Cuando vengas, Señor, en tu gloria,

que podamos salir a tu encuentro

y a tu lado vivamos por siempre,

dando gracias al Padre en el reino. Amén.


¡Marana tha! ¡Ven, Señor, Jesús!

Yo soy la Raíz y el Hijo de David,

la Estrella radiante de la mañana.

El Espíritu y la Esposa dicen: “¡Ven, Señor!”

Quien lo oiga, diga: “¡Ven, Señor!”

Quien tenga sed, que venga; quien lo desee,

que tome el don del agua de la vida.

Sí, yo vengo pronto.

¡Amén! ¡Ven, Señor, Jesús!


Mirad las estrellas fulgentes brillar

Mirad las estrellas fulgentes brillar,

sus luces anuncian que Dios ahí está,

la noche en silencio, la noche en su paz,

murmura esperanzas cumpliéndose ya.

Los ángeles santos, que vienen y van,

preparan caminos por donde vendrá

el Hijo del Padre, el Verbo eternal,

al mundo del hombre en carne mortal.

Abrid vuestras puertas, ciudades de paz,

que el Rey de la gloria ya pronto vendrá;

abrid corazones, hermanos, cantad

que vuestra esperanza cumplida será.

Los justos sabían que el hambre de Dios

vendría a colmarla el Dios del Amor,

su Vida es su vida, su Amor es su amor

serían un día su gracia y su don.

Ven pronto, Mesías, ven pronto, Señor,

los hombres hermanos esperan tu voz,

tu luz, tu mirada, tu vida, tu amor.

Ven pronto, Mesías, sé Dios Salvador. Amén.

 

 


De luz nueva se viste la tierra

De luz nueva se viste la tierra,

porque el Sol que del cielo ha venido

en el seno feliz de la Virgen

de su carne se ha revestido.

El amor hizo nuevas cosas,

el Espíritu ha descendido

y la sombra del que es poderoso

en la Virgen su luz ha encendido.

Ya la tierra reclama su fruto

y de bodas se anuncia alegría,

el Señor que en los cielos moraba

se hizo carne en la Virgen María.

Gloria a Dios, el Señor poderoso,

a su Hijo y Espíritu Santo,

que en su gracia y su amor nos bendijo

y a su reino nos ha destinado. Amén.


¡Cielos, lloved vuestra justicia!

¡Cielos, lloved vuestra justicia!

¡Ábrete, tierra!

¡Haz germinar al Salvador!

Oh Señor, Pastor de la casa de Israel,

que conduces a tu pueblo,

ven a rescatarnos por el poder de tu brazo.

Ven pronto, Señor. ¡Ven, Salvador!

Oh Sabiduría, salida de la boca del Padre,

anunciada por profetas,

ven a enseñarnos el camino de la salvación.

Ven pronto, Señor. ¡Ven, Salvador!

Hijo de David,

estandarte de los pueblos y los reyes,

a quien clama el mundo entero,

ven a libertarnos, Señor, no tardes ya.

Ven pronto, Señor. ¡Ven, Salvador!

Llave de David y Cetro de la casa de Israel,

tú que reinas sobre el mundo,

ven a libertar a los que en tinieblas te esperan.

Ven pronto, Señor. ¡Ven, Salvador!

Oh Sol naciente,

esplendor de la luz eterna

y sol de justicia,

ven a iluminar a los que yacen en sombras de muerte.

Ven pronto, Señor. ¡Ven, Salvador!

Rey de las naciones y Piedra angular de la Iglesia,

tú que unes a los pueblos,

ven a libertar a los hombres que has creado.

Ven pronto, Señor. ¡Ven, Salvador!

Oh Emmanuel,

nuestro rey, salvador de las naciones,

esperanza de los pueblos,

ven a libertarnos, Señor, no tardes ya.

Ven pronto, Señor. ¡Ven, Salvador!


Preparemos los caminos ya se acerca el Salvador

Preparemos los caminos

ya se acerca el Salvador

y salgamos, peregrinos,

al encuentro del Señor.

Ven, Señor, a libertarnos,

ven tu pueblo a redimir;

purifica nuestras vidas

y no tardes en venir.

El rocío de los cielos

sobre el mundo va a caer,

el Mesías prometido,

hecho niño, va a nacer.

Te esperamos anhelantes

y sabemos que vendrás;

deseamos ver tu rostro

y que vengas a reinar.

Consolaos y alegraos,

desterrados de Sión,

que ya viene, ya está cerca,

él es nuestra salvación.


Alegría de nieve

 

Alegría de nieve

por los caminos.

Todo espera la gracia

del Bien Nacido.

En desgracia los hombres,

dura la tierra.

Cuanta más nieve cae,

más cielo cerca.

La tierra tan dormida

ya se despierta.

Y hasta el hombre más muerto

se despereza.

Ya los montes se allanan

y las colinas,

y el corazón del hombre

vuelve a la vida. Amén.


Ven, ven, Señor, no tardes

Ven, ven, Señor, no tardes.

Ven, ven, que te esperamos.

Ven, ven, Señor, no tardes,

ven pronto, Señor.

El mundo muere de frío,

el alma perdió el calor,

los hombres no son hermanos,

el mundo no tiene amor.

Envuelto en sombría noche,

el mundo, sin paz, no ve;

buscando va una esperanza,

buscando, Señor, tu fe.

Al mundo le falta vida,

al mundo le falta luz,

al mundo le falta el cielo,

al mundo le faltas tú.


La pena que la tierra soportaba

La pena que la tierra soportaba,

a causa del pecado, se ha trocado

en canto que brota jubiloso,

en labios de María pronunciado.

El sí de las promesas ha llegado,

la alianza se cumple, poderosa,

el Verbo eterno de los cielos

con nuestra débil carne se desposa.

Misterio que sólo la fe alcanza,

María es nuevo templo de la gloria,

rocío matinal, nube que pasa,

luz nueva en presencia misteriosa.

A Dios sea la gloria eternamente,

y al Hijo suyo amado, Jesucristo,

que quiso nacer para nosotros

y darnos su Espíritu divino. Amén.

Ya muy cercano, Emmanuel

Ya muy cercano, Emmanuel,

hoy te presiente Israel,

que en triste exilio vive ahora

y redención de ti implora.

Ven ya, del cielo resplandor,

Sabiduría del Señor,

pues con tu luz, que el mundo ansía,

nos llegará nueva alegría.

Llegando estás, Dios y Señor,

del Sinaí legislador,

que la ley santa promulgaste

y tu poder allí mostraste.

Ven, Vara santa de Jesé,

contigo el pueblo a lo que fue

volver espera, pues aún gime

bajo el cruel yugo que lo oprime.

Ven, Llave de David, que al fin

el cielo abriste al hombre ruin

que hoy puede andar libre su vía,

con la esperanza del gran día.

Aurora tú eres que, al nacer,

nos trae nuevo amanecer,

y, con tu luz, vive esperanza

el corazón del hombre alcanza.

Rey de la gloria, tu poder

al enemigo ha de vencer,

y, al ayudar nuestra flaqueza,

se manifiesta tu grandeza. Amén.


Ruega por nosotros,

Madre de la Iglesia

 

Ruega por nosotros,

Madre de la Iglesia.

Virgen del Adviento,

esperanza nuestra,

de Jesús la aurora,

del cielo la puerta.

Madre de los hombres,

de la mar estrella,

llévanos a Cristo,

danos sus promesas.

Eres, Virgen Madre,

la de gracia llena,

del Señor la esclava,

del mundo la reina.

Alza nuestros ojos

hacia tu belleza,

guía nuestros pasos

a la vida eterna.

Comentarios
2 Comentarios en “Himnos de Adviento”
  1. tere milan Dijo:

    la Paz del Senor sea con ustedes.
    el unico himno que pude cantar es el de “ven, ven senor no tardes” tienen algun Cd con estos himnos? pueden enviarme uno para cantarlo con mis ninos del catecismo? y en estas fechas antes de la Navidad? mi direccion es:
    Maria Teresa Milan
    Calle doceava £ 317, col centro.
    Cd. Gvo. Diaz Ordaz, Tam. 88400
    Gracias!

  2. Sister Agueda Durazo-Barcelo Dijo:

    Que Dios nos bendiga y conceda la Paz al mundo entero
    Quiero la música de estos hermosos himnos de la liturgia Romana. Quiero un cd con estos himnos a la Dirección:

    Sister Águeda Durazo
    919 N 9th St.
    Kingsville, TX 78363




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