Encuentra.com
inicio
Contacto RSS

Calendarioo
Litúrgico 2012
o
calendario 2010
Donativoso

Donar
Descargaso


IV. El Sacramento de la Confirmación


16 julio 2008
Sección: Confirmación

La Confirmación perfecciona la gracia bautismal.

Primera Parte: Estudio del Signo Sacramental.

 

TEMA 4: EL SACRAMENTO DE LA CONFIRMACIÓN

 

4.1 Noción

 

4.2 La Confirmación, sacramento de la Nueva Ley

 

4.3 El signo externo de la Confirmación

4.3.1 La materia

4.3.2 La forma

 

4.4 Efectos de la Confirmación

 

4.5 Necesidad de recibir el sacramento

 

4.6 El ministro de la Confirmación

 

4.7 El sujeto de la Confirmación

 

4.8 Los padrinos de la Confirmación

 

—————————————————————-

 

4. EL SACRAMENTO DE LA CONFIRMACIÓN

 

4.1 NOCIÓN

 

“La Confirmación perfecciona la gracia bautismal; es el sacramento que da el Espíritu Santo para

-enraizarnos más profundamente en la filiación divina,

-incorporarnos más firmemente a Cristo,

-hacer más sólido nuestro vínculo con la Iglesia,

-asociarnos todavía más a su misión y

-ayudarnos a dar testimonio de la fe cristiana por la palabra acompañada de las obras” (Catecismo, 1316).

 

Por implicar perfección y consumación de la gracia y el carácter del Bautismo, este sacramento forma parte de la iniciación cristiana. Confirmar significa afirmar o consolidar, y por ello la Confirmación lleva a su plenitud lo que en el Bautismo era sólo inicio.

 

Particularmente luego de la recepción de este sacramento, la misión del cristiano se vuelve más activa que pasiva, en consideración de dicha plenitud: misión eminentemente apostólica, donde se continúa -de algún modo- la gracia de Pentecostés. Por esta razón, sólo los confirmados pueden ser padrinos de Bautismo, o recibir el sacramento del Orden sacerdotal.

 

4.2 LA CONFIRMACIÓN, SACRAMENTO DE LA NUEVA LEY

 

Este sacramento, como todos los otros, fue instituido por Jesucristo, pues sólo Dios puede vincular la gracia a un signo externo. Sin embargo, no consta en la Sagrada Escritura el momento preciso de la institución, aunque repetidas predicciones de los profetas relativas a una amplia difusión del Espíritu divino en los tiempos mesiánicos (cf. Isaías 58, 11; Ezequiel 47, 1; Joel 2, 28, etc.), el reiterado anuncio por parte de Cristo de una nueva venida del Espíritu Santo para completar su obra , y la misma acción de los Apóstoles, hacen constar la institución de un sacramento distinto del Bautismo.

 

[En la Última Cena, por ejemplo, dijo a sus Apóstoles: “Les conviene que Yo me vaya, porque si Yo no me voy, el Paráclito no vendrá a ustedes; si me voy, lo enviaré para ustedes” (Juan 16, 7). Después de la Resurrección les anunció: “Recibirán la fuerza del Espíritu Santo que descenderá sobre ustedes, y me servirán de testigos en Jerusalén y en toda Judea y en Samaria, y hasta el extremo del mundo” (Hechos 1, 8). santo Tomás explica que ciertos sacramentos los instituyó Jesús con su uso, como el Bautismo y la Eucaristía, otros confiriendo directamente una potestad, como la Penitencia y el Orden. La Confirmación, en cambio, la instituyó con la promesa de sus efectos (cf. S. Th. III, q. 72, a. 1, ad. 1).]

 

Desde los primeros tiempos fue administrado este sacramento en la Iglesia. Así, por ejemplo, los Hechos de los Apóstoles nos refieren que, habiendo sido enviados Pedro y Juan a los samaritanos, “hicieron oración por ellos a fin de que recibiesen el Espíritu Santo porque aún no había descendido sobre ninguno de ellos, sino que solamente estaban bautizados en el nombre del Señor Jesús. Entonces les imponían las manos y recibían el Espíritu Santo” (Hechos 8, 14). Cuando san Pablo llega a Éfeso, pregunta a los discípulos: “¿Recibieron el Espíritu Santo cuando abrazaron la fe? Mas ellos respondieron: ni siquiera hemos oído si hay Espíritu Santo”. Entonces el Apóstol completó su instrucción y “habiéndoles Pablo impuesto las manos, descendió sobre ellos el Espíritu Santo” (Hechos 19, 2-6. Ver también Hebreos 6, 2). Es claro que, desde el primer momento de la predicación apostólica, se confería este sacramento, instituido por Jesucristo.

 

4.3 EL SIGNO EXTERNO DE LA CONFIRMACIÓN

 

Al administrar la Confirmación, la Iglesia repite esencialmente la sencilla ceremonia que relatan los Hechos de los Apóstoles (19, 1-6), añadiendo algunos ritos que hacen más comprensible la recepción del Espíritu Santo y los efectos sobrenaturales que produce en el alma.

 

Así lo expresa, por ejemplo, la siguiente oración que antecede a las palabras de la forma: “Oremos, hermanos, a Dios Padre Todopoderoso, y pidámosle que derrame el Espíritu Santo sobre estos hijos de adopción, que renacieron ya a la vida eterna en el Bautismo, para que los fortalezca con la abundancia de sus dones, los consagre con su unción espiritual, y haga de ellos imagen perfecta de Jesucristo”.

 

4.3.1 La materia

 

La materia de la Confirmación es la unción con el crisma en la frente, a la que se añade la imposición de las manos del Obispo.

 

Por crisma se entiende la mezcla de aceite de oliva y de bálsamo, consagrada por el obispo el día de Jueves Santo. Se entiende por bálsamo el líquido aromático que fluye de ciertos árboles y que, después de quedar espesado por la acción del aire, contiene aceite esencial, resina y ácido benzoico o cinámico.

 

Así como la materia del Bautismo -el agua- significa su efecto propio -lavado-, la materia de la Confirmación -aceite, usado desde la antigüedad para fortalecer los músculos de los gladiadores-, es símbolo de fuerza y plenitud. El confirmado podrá con el sacramento cumplir con valentía su misión apostólica. El bálsamo, que perfuma el aceite y lo libra de la corrupción, denota el buen olor de la virtud y la preservación de los vicios.

 

El rito esencial es la crismación en la frente, no la imposición de las manos (cf. AAS 64 (1972), p. 526).

 

4.3.2 La forma

 

La forma de la Confirmación consiste en las palabras que acompañan a la imposición individual de las manos, imposición que va unida a la unción en la frente.

 

El Ordo Confirmationis (22-VIII-71) indica que las palabras son: “Recibe el signo del Don del Espíritu Santo”.

 

Lo mismo que al soldado se le dan las armas que debe llevar en la batalla, así al confirmado se le signa con la señal de la cruz en la frente, para significar que el arma con que ha de luchar es la cruz, llevada no sólo en su mano o sobre su pecho, sino sobre todo en su propia vida y conducta.

 

4.4 EFECTOS DE LA CONFIRMACIÓN

 

“De la celebración se deduce que el efecto del sacramento es la efusión plena del Espíritu Santo, como fue concedida en otro tiempo a los apóstoles el día de Pentecostés” (Catecismo, 1302).

 

El Catecismo continúa así su explicación: “Por este hecho, la Confirmación confiere crecimiento y profundidad a la gracia bautismal” (Id., n. 1303).

 

Además, la Confirmación tiene también otro efecto: “imprime en el alma una marca espiritual indeleble, el ‘carácter’, que es el signo de que Jesucristo ha marcado al cristiano con el sello de su Espíritu revistiéndolo de la fuerza de lo alto para que sea su testigo (cf. Lucas 24, 48-49)” (Id., n. 1304).

 

“El ‘carácter’ perfecciona el sacerdocio común de los fieles, recibido en el Bautismo, y el confirmado recibe el poder de confesar la fe de Cristo públicamente, y como en virtud de un cargo (quasi ex officio)” (Id., n. 1305).

 

4.5 NECESIDAD DE RECIBIR EL SACRAMENTO

 

En el inciso 2.5 se explicó que el Bautismo es el único sacramento absolutamente necesario para la salvación. La Confirmación, pues, será necesaria sólo de modo relativo; es decir, que se requiere no absolutamente para salvarse, sino sólo para llegar a vivir con plenitud la vida cristiana.

 

4.6 EL MINISTRO DE LA CONFIRMACIÓN

 

“El ministro ordinario de la Confirmación es el Obispo; también administra válidamente este sacramento el presbítero dotado de facultad por el derecho común o concesión peculiar de la autoridad competente” (CIC, c. 882; 1313; LG 26).

 

4.7 EL SUJETO DE LA CONFIRMACIÓN

 

El sujeto de la Confirmación es todo bautizado que no haya sido confirmado.

 

También los niños pueden recibir válidamente este sacramento y, si se hallan en peligro de muerte, se les debe administrar la Confirmación.

 

Aunque el niño bautizado -que aún no llega al uso de razón- se salvaría sin confirmarse, la conveniencia de recibir este sacramento resulta de la infusión de un estado más elevado de gracia, al que corresponde un estado más elevado de gloria (cf. S. Th. III, q. 72, a. 8, ad. 4).

 

Ahora bien, considerando el fin de este sacramento -convertir al bautizado en esforzado testigo de Cristo- es más conveniente administrarlo cuando el niño ha llegado al uso de razón, es decir hacia los siete años de edad: “El sacramento de la Confirmación se ha de administrar a los fieles en torno a la edad de la discreción” (CIC, c. 891).

 

“La tradición latina, desde hace siglos, indica ‘la edad del uso de razón’ como punto de referencia para recibir la Confirmación. Sin embargo, en peligro de muerte, se debe confirmar a los niños incluso si no han alcanzado todavía la edad del uso de razón” (Catecismo, n. 1307). “En la Iglesia latina la administración de la Confirmación generalmente se difiere hasta los siete años aproximadamente” (Ordo Confirmationis; Praenotanda). Hasta esa edad no se requieren propiamente los efectos de este sacramento, pero desde que se alcanza el uso de razón resultan necesarios, porque empieza la vida moral y la consiguiente lucha contra los enemigos del alma. Es por ello erróneo retrasar la Confirmación hasta una edad más avanzada, al final de la adolescencia e incluso en la edad adulta.

 

Para que el confirmado con uso de razón reciba lícitamente el sacramento, ha de estar convenientemente instruido, en estado de gracia, y ha de ser capaz de renovar las promesas del Bautismo.

 

“La preparación para la Confirmación debe tener como meta conducir al cristiano a una unión más íntima con Cristo, a una familiaridad más viva con el Espíritu Santo, su acción, sus dones y sus llamadas, a fin de poder asumir mejor las responsabilidades apostólicas de la vida cristiana. Por ello, la catequesis de la Confirmación se esforzará por suscitar el sentido de la pertenencia a la Iglesia de Jesucristo” (Catecismo, n. 1309).

 

[“Si un cristiano está en peligro de muerte, cualquier presbítero puede darle la Confirmación. En efecto, la Iglesia quiere que ninguno de sus hijos, incluso en la más tierna edad, salga de este mundo sin haber sido perfeccionado por el Espíritu Santo con el don de la plenitud de Cristo” (Catecismo, n. 1314)]

 

4.8 LOS PADRINOS DE LA CONFIRMACIÓN

 

Aun sin ser imprescindible -sobre todo si se trata de un adulto-, conviene que el confirmado tenga un padrino “a quien corresponde procurar que el sujeto se comporte como verdadero testigo de Cristo y cumpla fielmente las obligaciones inherentes al sacramento” (CIC, c. 892).

 

Las condiciones que ha de reunir el padrino de la Confirmación son las mismas que se piden para el padrino de Bautismo (ver 2.8). Incluso “conviene que sea el mismo que para el Bautismo, a fin de subrayar la unidad entre los dos sacramentos” (Catecismo, n. 1311).

 

A los padrinos les compete -con más razón si son los mismos que en el Bautismo- colaborar en la preparación de los confirmados para recibir el sacramento, y contribuir después con su testimonio y con su palabra a la perseverancia en la fe y en la vida cristiana de sus ahijados.

 

Su tarea es de suplencia respecto a la obligación primordial de los padres, pero no por eso su misión carece de importancia.

 

 

http://www.minostercermilenio.com  
Comentarios
15 Comentarios en “IV. El Sacramento de la Confirmación”
  1. María Virginia Dijo:

    Excelente información porque abarca los conceptos necesarios y suficientes, en un lenguaje sencillo y claro.

  2. Eduardo Rivera Suriano Dijo:

    estoy siguiendo de cerca estos cursos biblicos y manifestarles que hemos aprendido mucho acerca de estas enseñanas bendciones a todos.

  3. elias sangrona Dijo:

    Excelente material para realizar catequesis. Dios los bendiga

  4. Guadalupe Zarzamora Dijo:

    Muy completo, sencillo,claro, y sobre todo pone citas bíblicas en donde se fundamenta. Dios los benfiga.

  5. pedro Dijo:

    pregunta, ojala y me ayuden… yo creia que para confirmacion, podria ser con un solo padrino o madrina, segun si es hombre o mujer el que se va a confirmar, en una iglesia cerca de mi domicilio, exigen como padrinos matrimonio, ovbiamente cadasos por la iglesia… agradezco de antemano su respuesta y que Dios los bendiga..

  6. Jorge Dijo:

    Favor decirme que significa (cf. AAS 64 (1972), p. 526). Gracias

  7. ROSARIO Dijo:

    CONSIDERO QUE ES UN ARITUCLO QUE ESTA MUY COMPLETO Y QUE A MI PERSONALMENTE ME AYUDA MUCHISIMO, PORQUE COMO CATEQUISTA ME TOCA PRESENTAR EL TEMA DE LA CONFIRMACION, Y VOY A SER MADRINA TAMBIEN DE CONFIRMACION ENTONCES, RESULTA DE GRAN AYUDA. QUE DIOS LES BENDIGA

  8. NURY BARRERA BARRERA Dijo:

    Serian tan amables de indicarme que debo hacer para obtener una certificacion de que fui confirmada en la iglesia de nuestra señora del rosario en chiquinquira, o necesito para adjuntar con los documentos para matrimonio

  9. olga lidia dominguez tapia Dijo:

    Hola soy religiosa, de las carmelitas misioneras de santa teresa, en el lugar dinde estoy no hay un catesismo propio para la preparación de la confirmaion, serian tan amables de recomendarme algunos se los agradecere en el alma, estoy en la oosta de piotepa en la mision pero me encuentra con este peueño detalle, tienen uno que siento esta muy amiguo y creo que hace falta uno que este muy completo donde los adolecentes se preparen con verdadero,compromiso y esten concientes de lo que es recibir el acramento, muchas gracias,Dios los bendiga.

  10. María Elena . Dijo:

    Agradezco a Dios ,por encontrar esta excelente página que me ayuda bastante para mi Catequesis con Adultos ,Dios los bendiga por eatá gran Misión de Evangelizar.

  11. Josefina Lerma Dijo:

    excelentes enseñanzas, tambien soy catequista y estoy
    preparando un grupo de jovencitos (a) para recibir
    el sacramento de la confirmación. me ayudó bastante
    y me complementó en mi preparación para enseñar a
    estos jovencitos.

  12. Fernanda Navarro Dijo:

    Gracias, de verdad, la pagina me ha servido de mucho, ya que por primera vez voy a preparar a un grupo de confirmacion y no estaba segura como partir .
    Me ayudaron mucho, ahora tengo mas confianza y se que junto a dios todo saldra bien.
    Nuevamente Gracias y Bendiciones.

  13. anderson Dijo:

    no me enseña la forma ni la penitencia

  14. yasmin Dijo:

    quisiera saber que le corresponde al al padrino o madrina comprarle al ahijado tengo inquietud espero y me puedan ayudar gracias y que dios los cuide.

  15. Alberto Pardo Dijo:

    Creo que el reflexionar sobre los sacramentos nos permite renacer a la gracia