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Pensadores cristianos en la ciencia

GabrielGonzález Nares
26 mayo 2013
Sección: Ciencia y fe, Fe y razón

El desarrollo de la ciencia ha sido posible óptimamente dentro de la tradición cristiana debido a que los cristianos creen que el mundo tiene orden, proporción y racionalidad. Ciencia y fe no se oponen, sino que trabajan juntas para el conocimiento del mundo y de Dios en un diálogo razonable e independiente. Algunos científicos ejemplares lo demuestran.

Desde sus orígenes, el cristianismo ha impregnado el pensamiento filosófico y científico. Esto es un hecho patente en la Historia. Algunos piensan que el cristianismo ha frenado las tareas de la investigación científica en todas sus áreas, sin embargo las tradiciones monoteístas judeocristiana e islámica son un medio excelente para el desarrollo del saber científico.

En este listado presentamos algunos de los científicos de formación cristiana más destacados. No necesariamente son los más famosos. Algunos nombres son muy conocidos, otros no lo son, sin embargo están aquí porque tuvieron una aportación importante al mundo de la ciencia.

Presentamos tres personalidades para cada siglo, contando a partir  del Siglo XVIII a la actualidad.

Siglo XVIII

Sir Isaac Newton (1643-1727)

Es reconocido como uno de los más grandes científicos y matemáticos en la Historia. La tradición cristiana que siguió le impulsó a creer que el mundo tiene racionalidad y proporción, y que por las obras del mundo podemos llegar a conocer algo de Dios. El estudio de la Biblia y de los Santos Padres de la Iglesia estaba entre sus grandes pasiones, aunque nunca juró fidelidad a la Iglesia. Las propuestas religiosas de Newton se consideran cercanas al deísmo, y muchos biógrafos lo consideran un deísta fuertemente influenciado por el cristianismo. Sin embargo, a diferencia de otros deístas, que pensaban que Dios era  un creador impersonal, Newton pensó a Dios como una causa física especial que mantenía los planetas en órbita.

María Gaetana Agnesi (1718-1799)

Matemática y filósofa italiana. Fue una de las primeras mujeres en estudiar a profundidad el cálculo. Escribió el primer libro que discute sobre cálculo diferencial e integral y sus relaciones. Fue miembro honorario de la Universidad de Boloña. Pasó los últimos 40 años de su vida sirviendo a los pobres y estudiando teología, sobre todo, a los Padres de la Iglesia.

Carl von Linné (1707-1778)

Conocido por su sistema de taxonomía, también hizo contribuciones a la ecología. La teología natural, que implicaba conceptos como la finalidad, el orden, la continuidad y la función que revelaba a Dios en la naturaleza, así como la Biblia fueron importantes para sus obras. Su sistema de taxonomía sigue siendo muy importante para el mundo de la biología.

Siglo XIX

Louis Pasteur (1822-1895)

Inventor del método de la pasteurización. Fue un químico y microbiólogo francés. Resolvió los misterios de la rabia, el ántrax, la cólera de los pollos y las enfermedades de los gusanos de seda. Contribuyó al desarrollo de las primeras vacunas. Era muy devoto de la Virgen María y constantemente rezaba el rosario. Solía pensar a veces que “Mucha ciencia acerca a Dios, y poca ciencia aleja de Él.”

Michael Faraday (1791-1867)

Uno de los más importantes impulsores de la electricidad. Diseñó muchos aparatos eléctricos que trajeron comodidad y progreso a la sociedad. Estudió la inducción electromagnética, el diamagnetismo y la electrólisis. Sus invenciones dieron fundamento al desarrollo del motor eléctrico. En una conferencias discutió la relación entre

Gregor Mendel (1822-1884)

Descubridor de las leyes de la herencia. Por muchos años trabajó en la huerta de su convento con plantas de chícharo estudiando el comportamiento de la herencia de las características de las plantas: color, textura, forma, etc. Luego de mucho experimentar descubrió las leyes que regulan la herencia. Al principio sus trabajos tuvieron poca repercusión, pero cuando fueron redescubiertos dieron mucha ayuda a la explicación de los procesos de la evolución. Fue fraile agustino y sacerdote.

Siglo XX

Georges Lemaître (1894-1966)

Astrofísico y sacerdote belga. Sus teorías, en diálogo con las de Albert Einstein y otros, proponían que todo el universo se encontró, alguna vez, concentrado en un punto con toda la materia y la energía existentes. Esta propuesta es la del Big Bang, a partir de la cual se piensa que el universo, como lo conocemos, comenzó con la gran explosión de la materia y la energía. Algunas de sus teorías, como la de que el universo se expande, fueron confirmadas posteriormente por astrónomos y otros astrofísicos. Nunca renunció a pensar que Dios tiene una actuación en el mundo, ni a pensar que la religión y la ciencia fueran incompatibles.

Arthur Eddington (1882-1944)

Astrofísico inglés. Con un viaje científico a África y a Sudamérica para observar un eclipse de sol confirmó la teoría de la Relatividad especial de Albert Einstein. Fue un filósofo de la ciencia y un divulgador de ella. Toda su vida fue un cuáquero (miembro de una Iglesia protestante) En 1927 dictó unas conferencias sobre teología natural (Conferencias Gifford)

Actualidad

Mariano Artigas (1938-2006)

Físico y sacerdote español. Se doctoró en física y filosofía. Perteneció a la asociación europea para el estudio de la ciencia y la teología y recibió un premio de la fundación Templeton, que impulsa el estudio y el acercamiento de la teología y la ciencia, por su trabajo en el área de ciencia y religión. Se interesó por los temas de la evolución humana y la divulgación de la ciencia, así como por la teodicea.

Stanley Jaki (1924-2009)

Profesor de física de la Universidad Seton Hall de Nueva Jersey y monje benedictino. Con sus trabajos propuso que la ciencia moderna sólo puedo haber surgido en un contexto y sociedad de cultura cristiana. Recibió un premio de la Fundación Templeton.

Joseph Murray (1919-2012)

Cirujano católico pionero en trasplantes. En 1954 realizó uno de los primeros trasplantes de riñón. Ganó el premio Nobel de fisiología en 1990.

Comentarios
4 Comentarios en “Pensadores cristianos en la ciencia”
  1. Cecilia de Jiménez Dijo:

    Que buen artículo, a veces cuesta convencer a las personas de que Dios se puede conocer por medio de la razón y no solo por sentimientos.
    Con estos personajes pensantes mas que de sentir, podemos comprobarlo.

  2. leidy abarca Dijo:

    Gracias por la información. Me parece excelente saber que la religión y la ciencia van de la mano.

  3. abimael corcho Dijo:

    me mantengo ignorante y aplaudo que mi inteligencia tome ese aptitud tan solapada porque me protege de tanto conocimiento que en realidad me entumece el cerebro , quiero morirme asi , virgen, natural y aplaudo la metonimia de la vida en un mundo tan poco reciproco

  4. edwin disla Dijo:

    Pensadores cristianos de la ciencia,

    Me es grato informarles que acaba de salir al pùblico, en Amazon, en versiòn papel y kindle, mi nueva novela Jesús de la tierra.

    Reciban un abrazo afectuoso,

    https://www.amazon.com/Jes%C3%BAs-Tierra-Novela-hist%C3%B3rica-Spanish/dp/1520533330

    https://www.amazon.com/dp/B01N2AANL8

    PD: CONTRAPORTADA

    En esta sexta novela de Edwin Disla, Jesús de la tierra, sin duda su más trascendental e importante trabajo narrativo, se describe con profundidad la vida del personaje más in­fluyente y fascinante de la historia, Jesús de Nazaret. Las costumbres, el ambiente y el devenir del Israel de su época sobresalen con objetividad, dándole más colorido y nitidez a la obra. Jesús protagonizó sus hechos transgrediendo las tradiciones de su tiempo: rechazó la división de clases de la sociedad, se opuso a la enseñanza oral de las escuelas, consideró a la mujer igual que el hombre, predicó un judaísmo renovado, sin templo ni jerarquía, amó la buena mesa y el vino, y no les permitió a los discípulos ni que ayunaran ni que hicieran penitencia. Ese Jesús se enfrenta a los problemas cotidianos de la sexualidad, del amor, del sufrimiento; y muestra tanto sus virtudes como sus defectos, frustraciones y, sobre todo, su sagrado interés por unificar y liberar a Israel, e instaurar el reino de Dios sin importarle tener que para lograrlo, renunciar a su vida, y enfrentar al imperio más poderoso de la antigüedad: el romano. En el transcurso de la obra, los personajes, por medio de sus acciones, les dan respuestas a las interrogantes más polémicas que se han tejido alrededor del nazareno a través de la historia, maestro, hacedor de milagros, profeta, mesías, célibe, esenio, zelote, exorcista, hijo de Dios que resucitó al tercer día, y tras resucitar despertó el genio teológico de Saulo de Tarso, quien se convertiría en el más grande misionero del cristianismo. Al leer esta singular obra, el lector se relacionará con ese Jesús nuevo extraído del seno de la biblia e insertado en el corazón de la historia; se relacionará con ese Jesús, el que seguro todos querían conocer, y luego quizás le sucederá como a muchos, que después de leer la novela no han podido hacer ni pensar en otra cosa que no sea seguir a ese nazareno del Jesús de la tierra de Edwin Disla.




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